El lunes lo gobierna la Luna, y la Luna manda en lo de dentro: el sueño, el estado de ánimo, la intuición, lo que se mueve en casa. Por eso el lunes no es día de pedir cosas grandes. Es el día de poner orden antes de que empiece la semana de verdad.
La vela del lunes es la blanca
La vela blanca es la vela de la Luna y el comodín de todas. Si solo vas a tener una vela en casa, que sea esta: sirve para cualquier propósito y es la que se enciende cuando no sabes muy bien qué encender.
El lunes se usa sobre todo para tres cosas: pedir claridad cuando tienes que decidir algo, calmar una casa que anda revuelta, y empezar la semana con la cabeza en su sitio.
Otras velas que funcionan bien en lunes
- Vela blanca-azul — cuando lo que necesitas es dormir y que se calmen los ánimos en casa.
- Vela morada — para cortar con algo de la semana pasada que no quieres arrastrar.
- Vela de miel — para suavizar: una discusión que quedó abierta, un ambiente espeso.
¿Cómo se hace?
Se enciende el lunes por la mañana, antes de salir de casa, o al llegar por la noche. Se dice en voz alta y sencilla lo que quieres para esa semana, y se deja consumir donde no moleste. No hay que repetirlo cada lunes: se hace cuando la semana viene torcida.
Antes de encenderla
- No la dejes encendida sin vigilancia ni cerca de cortinas o papel.
- Una vez consumida, los restos nunca se guardan en casa: lo mejor es enterrarlos (en la tierra, en una maceta o en el campo) o tirarlos a un río con corriente; si no es posible, se pueden tirar a la basura.
- Si tienes un problema de salud, consulta con tu médico. Las velas acompañan, no tratan.
¿Te has liado con el día o el color? Los tienes todos en velas y velones, y si lo tuyo tiene más miga que una vela, puedes contarlo en una consulta con la Señora Carmen.

