El viernes es de Venus, y eso lo sabe todo el mundo aunque no sepa por qué. Es el día del amor, sí, pero también el de la belleza, la amistad y el disfrute. El viernes se pide para acercar, no para forzar.
La vela del viernes es la roja, pero para el amor
La vela roja encendida en viernes es la del amor de pareja: atracción, pasión, reconciliación. Es la misma vela que el martes empuja, pero en viernes tira de otra cuerda.
Y la rosa, que es la que más se lleva
La vela rosa es más suave que la roja y por eso se vende más. Va para lo sentimental sin prisa: el cariño, la amistad, el amor que está empezando o el que quiere recomponerse sin dramas.
- Vela de miel — para endulzar a alguien que se ha puesto duro.
- Vela blanca-roja — cuando quieres amor pero también paz, que no siempre van juntos.
- Vela verde — Venus también es salud y dinero; la verde se usa en viernes para eso.
¿Cómo se enciende un viernes?
Al atardecer, que es la hora de Venus. Se pide por la situación, no contra nadie: «que vuelva el cariño», no «que deje a la otra». Lo que se pide contra alguien se paga, y en la tienda eso lo decimos siempre.
Si lo que buscas es un ritual entero y no solo la vela, tienes el ritual para recuperar el amor y el ritual para atraer el amor.
Antes de encenderla
- No la dejes encendida sin vigilancia ni cerca de cortinas o papel.
- Una vez consumida, los restos nunca se guardan en casa: lo mejor es enterrarlos (en la tierra, en una maceta o en el campo) o tirarlos a un río con corriente; si no es posible, se pueden tirar a la basura.
- Si tienes un problema de salud, consulta con tu médico. Las velas acompañan, no tratan.
¿Te has liado con el día o el color? Los tienes todos en velas y velones, y si lo tuyo tiene más miga que una vela, puedes contarlo en una consulta con la Señora Carmen.

