Hay casas en las que entras y se te cae el ánimo, y no sabes por qué. Y hay días en que sales de un sitio con la sensación de venir cargado. Eso es lo que en la tienda llamamos energía negativa, y da igual cómo lo llames: lo que interesa es cómo se quita.

Se limpia en dos sitios distintos, y mucha gente solo hace uno de los dos. Se limpia la casa y se limpia la persona.

Limpiar la casa

Siempre en el mismo orden: se empieza por el fondo de la casa y se termina en la puerta de la calle, abierta. Lo que se quiere es sacarlo, no pasearlo.

  • Ventilar. Diez minutos con todas las ventanas abiertas, aunque haga frío. Esto es gratis y es lo que más se olvida.
  • Humo. Salvia blanca para vaciar el ambiente, o Incienso Limpieza de Casa si prefieres algo ya preparado. Se pasa por los rincones, que es donde se queda quieto el aire.
  • El suelo. Un chorro de lava suelos en el agua de fregar. Se friega desde el fondo hacia la puerta, nunca al revés.
  • Alcanfor. Una pastilla de alcanfor en un platito, detrás de una puerta. Cuando se consume, se tira y se pone otra.

Limpiar la persona

La casa se te queda limpia y tú sigues igual. Esta es la parte que la gente se salta.

  • Un baño de descarga. Es lo más efectivo. El Gel de Baño Corderito Manso es el más suave y el que damos a quien nunca ha hecho uno. Se usa en la última ducha del día, de cuello para abajo, y se deja actuar un minuto antes de aclarar.
  • El Spray Limpieza de Aura. Para el día a día, cuando no puedes ducharte: dos pulverizaciones alrededor, mañana y noche. No sustituye al baño, lo mantiene.
  • Colonia de Ruda. La de toda la vida para ir protegido de casa al trabajo.

Cada cuánto

Si no ha pasado nada raro, una vez al mes basta. Si ha habido una discusión fuerte, una enfermedad, una mudanza o una visita que dejó mal cuerpo, ese mismo día.

Y una señal para saber si hace falta: si llevas semanas durmiendo mal en tu propia casa y el médico ya te ha dicho que no tienes nada, empieza por limpiar la casa.

¿Cuándo esto no basta?

Cuando lo has hecho varias veces y la sensación vuelve igual, ahí ya no es cosa de un spray. Eso es lo que mira el Señor Eduardo en una limpieza espiritual, que es otra cosa distinta y se hace en persona. Y si lo que quieres es entender qué está pasando antes de actuar, está la consulta con la Señora Carmen.

Si tienes un problema de salud, consulta con tu médico. Nuestros productos acompañan, no tratan.

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