En la tienda, la pregunta que más nos hacen delante del expositor de velas es siempre la misma: «¿y esta de qué color, para qué es?». Aquí está la respuesta, con el criterio que seguimos en El Cel Crisol.
Qué pide cada color
- Blanco — el comodín. Vale para cualquier petición cuando no tienes claro el color, y es la de limpieza y paz por excelencia.
- Rojo — amor y pasión. También fuerza y empuje cuando hace falta arrancar algo.
- Rosa — el amor tranquilo: reconciliaciones, armonía en casa, cariño de familia.
- Verde — dinero, trabajo y crecimiento. La del negocio que quiere ir a más.
- Amarillo — estudios, exámenes, concentración y todo lo que necesite la cabeza despejada.
- Naranja — prosperidad, ánimo y suerte en los juegos.
- Azul — calma y claridad. Va bien en el dormitorio y en las conversaciones difíciles.
- Morado — limpieza espiritual y corte. Se usa mucho para deshacer trabajos.
- Negro — protección fuerte y corte de lo que viene de fuera. No es para hacer daño: es para parar.
- Dorado y plateado — peticiones grandes; el dorado para el sol y la abundancia, el plateado para la luna y la intuición.
Cómo se elige en la práctica
Primero el asunto, después el color. Si el asunto es de dinero, verde; si es de amor, rojo o rosa según sea pasión o armonía. Si dudas entre dos, se enciende blanca: nunca falla y no interfiere.
El color es uno de los tres elementos del trabajo, no el único: cuentan igual el aceite con el que se unge, el polvo que se le pone y, sobre todo, la intención con la que se enciende.

Tienes todos los colores en velas y velones, y si no lo tienes claro, pregunta en la tienda de L’Hospitalet o en la de Maçanet de la Selva: para eso estamos.
Los productos de El Cel Crisol son artículos de tradición esotérica. No son un tratamiento ni sustituyen la atención médica o psicológica profesional.

