Hay casas que se sienten ligeras nada más entrar y otras que pesan sin que sepas explicar por qué. El Feng Shui lleva siglos ocupándose justo de eso: de cómo el sitio donde vives influye en cómo te sientes dentro de él.
Qué es el Feng Shui
Es una práctica china antigua, de raíz taoísta, que ordena el espacio para que la energía circule: la distribución de los muebles, los colores, la luz, los puntos cardinales y los cinco elementos. No va de comprar cosas, va de colocarlas.
Cuatro cosas que puedes hacer hoy en tu casa
1. Los colores
Los tonos claros abren la habitación y hacen que el sitio se sienta más amable. Los muy oscuros, en una habitación pequeña y sin luz, la cierran todavía más.
2. La luz natural
Ventanas despejadas, cortinas que se puedan abrir del todo y que el aire corra. Una casa que no se ventila se queda con todo dentro.
3. Flores y velas
Las velas y las flores frescas se usan para marcar el ambiente de una habitación. Una vela encendida un rato al día en el salón cambia cómo se siente el sitio, y de paso te obliga a parar cinco minutos.
4. Sal del Himalaya
La sal del Himalaya es de lo más usado para limpiar el ambiente de una casa: atrae el buen chi y corta la negatividad acumulada. Se puede poner sola en un recipiente abierto, en un rincón, o acompañando velas, velones y rituales de limpieza. Se cambia cuando se apelmaza.
Todo esto es tradición esotérica y trabajo sobre el ambiente de la casa. No es un tratamiento ni sustituye la atención médica o psicológica; si estás pasando por algo que te supera, lo primero es hablarlo con un profesional.

